De cómo la doble imposición tributaria sobre la entrada de cine perjudica a toda una industria
Sep 15Por Bernardo Zupnik
(Distribution Company de Argentina S.A.):
El IVA es una carga que no debería existir, como no existe para el teatro. El cine, como espectáculo masivo no debe debería estár gravado.
Como está implementado no es una recuperación de costos para los distribuidores ni para productores. Es una carga.
Deberíamos estár exentos, y el único gravamen que deberíamos pagar es el 10% por entrada, que beneficia al fondo de fomento de la industria cinematográfica, fondos que el INCAA no puede dejar de tener, los mismos provienen tanto del cine como del video, porque tal imposición tiene por propósito ayudar al cine nacional. Para ello existe desde que fue creado, en el primer gobierno del General Perón.
Esto ha permitido que haya una industria nacional sólida, fuerte y con películas de todo tipo, desde las artísticas importantísimas que compiten en festivales a las populares y comerciales y todas aquellas creadas por productores que apuntan al producto comercial, que le sirve al cine argentino para que el público masivo se acerque y lo conozca, gente que normalmente no va al cine más que una vez al año.
Gracias a esta acción de fomento es que Argentina cuenta, dentro de Latinoamérica, con una producción cinematográfica importantísima, la cual, creo, sin temor a equivocarme, produce más cine que México, tal vez al nivel, o más, de lo que se produce en Brasil.
El cine es una muestra de la vida cultural de un pueblo y esto es la base fundamental para que el cine argentino siga existiendo, financiado esencialmente por el mismo espectador.
Por ello, volviendo a aquellos instrumentos que perjudican al cine como industria, existe la posibilidad de solicitar la eliminación del 21% que grava cada entrada, imposición del ex ministro Cavallo, medida puesta en vigencia el 01/05/2001.
Este es un impuesto recesivo, más aún en esta etapa de crisis, nacional y mundial. Que se pretende?, que se aumenten las entradas?, si así se hiciera se restringe aún más el acceso de público a las salas. Es muy simple, no hay que aumentar las entradas pero hay que eliminar uno de los dos impuestos, sin duda el IVA.
Esta es una opinión compartida por los productores de cine nacional. En casos de rentabilidad cada productor, distribuidor y exhibidor debería pagar sus impuestos a las ganancias., pero evitemos este impuesto distorsivo para el cine.
Las asociaciones de productores, el Instituto de Cine, con la presidenta a la cabeza, los distribuidores y exhibidores, todos juntos, debemos ir al Ministerio de Economía y expresar que, como instrumento de recaudación, el IVA es un impuesto que genera beneficios miserables para el Estado, en cambio genera un perjuicio mayor al espectador, al consumidor, justo en un momento en el que se están aplicando medidas que propician y promueven el consumo, por ello este es el momento ideal para iniciar acciones al respecto.