PRESENTA

CÓMPLICES

SINOPSIS

Vincent Bouvier (Cyril Descours), quien se dedica a la prostitución masculina, y Rebecca (Nina Meurisse), una chica burguesa con un lado rebelde,
se enamoran a primera vista en un cybercafé.

Ella no sabe a qué se dedica él. Ambos son jóvenes, apenas mayores de edad, y tienen una actitud despreocupada hacia la vida. Sin embargo, dos meses más tarde, el cuerpo de Vincent aparece flotando en el río Rhone, y Rebecca está desaparecida.

El teniente Hervé Cagan (Gilbert Melki) y su compañera Karine Mangin (Emmanuelle Devos) están a cargo de la investigación. Mientras reconstruyen los pasos de esta fatal historia de amor Hervé y Karine deben enfrentarse a los errores de sus propias vidas.

“Ganadora Festival de Cine de Chicago”
Mejor Película

“Festival de Cine de Locarno”
Selección Oficial

FICHA ARTÍSTICA

Cyril Descours
Nina Meurisse
Emmanuelle Devos
Gilbert Melki
Joana Preiss
Jeremy Azencott
Jérémy Kapone

FICHA TÉCNICA

Dirección: Frederic Mermoud
Guión: Frederic Mermoud y Pascal Arnold
Producción: Laurent Lecêtre
Montaje: Sarah Anderson
Sonido: Michel Casang, Bruno Reiland, Florent Lavallée
Fotografía: Thomas Hardmeier
Productora Tabo Tabo Films
Música Original Grégoire Hetzel
País: Suiza, Francia
Año: 2009
Género: Drama, Romance
Duración: 93 min.
Idioma: Francés

ACERCA DEL DIRECTOR

Nace en Suiza y cursa sus estudios en la Universidad de Ginebra, donde obtiene una licenciatura de letras y, posteriormente, un máster en filosofía del lenguaje. Accede a la Escuela Cantonal de Arte de Lausana.

Durante los estudios, Frédéric Mermoud realiza varios cortometrajes: Su día (“Son jour à elle”) y Los electrones libres (“Les Electrons libres”).

En 2003, dirige La escalera (“L’Escalier”), que recibe numerosos galardones y en la que Nina Meurisse ya trabaja a sus órdenes (saldrá después en su primer largometraje). También dirige dos cortometrajes, Rachel en 2006 y El aparcamiento (“Le créneau”) en 2007, con Emmanuelle Devos.

En 2010, Frédéric Mermoud da el salto a la gran pantalla con Cómplices (“Complices”), su primer largometraje.

Algunas notas del director:

“Para hablar del deseo de una chica de veinte años a través de una historia de amor – que transpuse instintivamente en el ámbito de la novela policíaca – comencé a partir de un suceso sobre una banda de jóvenes de Neuilly que proponían sus servicios en Internet.

No hubo intención de tratar la prostitución juvenil como un tema social, sino de narrar la historia de dos jóvenes caídos en las redes de la prostitución”.

Frederic Mermoud

DIJO LA CRÍTICA

“Mermoud hace algo interesante con el tiempo: las historias confluyen y concluyen de un modo sorpresivo y particularmente satisfactorio.

Puntuación: *** (sobre 4)”
Roger Ebert: Chicago Sun-Times)

“El primer largometraje del suizo Frédéreic Mermoud es una agradable sorpresa en donde el director sabe cómo mantener su excitación hasta explicar la espiral de la muerte.

Puntuación 3 sobre 4
Sophie Benamon
StudioCiné Live

ANEXO DE CRÍTICAS

Complices se enrieda entre dos historias, cortando entre ellas mientras convergen, ya sabemos que así será porque la película abre con un cadáver flotando en el Sena
Este cuerpo, como establece el flashback, pertenece a un joven de unos 19 años, y el film mostrará cómo él conoce a una tierna chica en un cyber café y la lleva a su peligroso mundo. La otra historia pertenece a los inspectores de policía que comienzan con el cadáver.
A veces cuando una película alterna entre dos historias paralelas, es cansador. Esta no lo es. El director, Frederic Mermoud, hace algo interesante con el tiempo: mientras los policías trabajan para encontrar trazos del asesinato, la otra historia trabaja hacia delante, desde el momento en que el cuerpo aparece muerto. Luego las dos historias se unen y concluyen en un final sorprendente y particularmente satisfactorio.
Vincent (Cyril Descours) es un taxi boy que tiene citas con clients masculinos en hotels. Conoce a Rebecca (Nina Meurisse), le gusta, consigue su teléfono, y comienzan a salir. El le cuenta que trabaja para una inmobiliaria – poco probable, dada su apariencia desprolija y la casa rodante donde vive. Ella es burguesa, pero preparada para vivir experiencias nuevas, y se enamoran profundamente, como Bonnie y Clyde y otras parejas en las que el crimen está en el medio.
Eventualmente Vincent le cuenta a Rebecca lo que realmente hace, y la forma en que la película muestra su reacción es conmovedoramente realista. Ella conoce su mundo, y provoca los celos de su proxeneta – o “amigo”, como él lo considera. Para ella es emocionante adentrarse en su mundo prohibido y se divierten gastando la plata de su prostitución para comprar unas zapatillas.
Herve (Gilbert Melki) y Karine (Emanuelle Devos) son como una pareja de muchos años, expertos policías, funcionando sólidamente en equipo, compartiendo sentimientos personales. Pensamos que es una posibilidad que ellos se enganchen, pero la trama no es tan obvia. El film es un procedimiento policial explicando cómo comienzan con un cadáver no identificado hasta descubrir la historia de Vincent y sus socios y clientes.

Sin hacer mucho aspamento “Complices” pone varios sospechosos del crimen en escena, incluyendo a Rebecca. Es como una novela de Agatha Christie en la que mucha gente tiene oportunidades y motivos. Pero Mermoud trabaja tan cerca de los personajes, los ve con tanto detalle, que solo más tarde logramos alejarnos y ver el trabajo de la trama.
El título en ingles fue “Socios” y podria haber sido bien preciso. Se trata de dos vínculos de socios. Una es la triste y condenada historia de Vincent y Rebecca, incapaces de lidiar con los riesgos que corren. La otra es sobre cómo Herve y Karine se esconden de los riesgos en sus vidas privadas; cómo la rutina policial genera una manera de que ellos pasen sus horas despiertos juntos, sin tener que lidiar con las horas del sueño.
Aprecio la manera en que los films franceces, en particular, generalmente se acercan a los personajes al nivel del ojo. No hay un realzamiento artificial. No hay música para  acrecentar las emociones. Son fríos, curiosos, buscando performances con el tono plausible de la vida. Los cuatro actores son totalmente naturales en frente de la cámara.

Habrán visto a Emanuelle Devos en films anteriores como “Lee mis labios” (2001)o “The beat that my Herat skipped (2005, Las manos te sirven para ser pianista o ladrón de Jacques Audiard). Ella siempre es atractiva, nunca tanto para distraer la atención, y viene equipada de inteligencia y motivos ocultos. Me gustan los actores que me hacen querer sacarles la ficha.
Complices es técnicamente un misterio de asesinato. Pero el asesinato es solo lo que ocurre. Un monton de otras cosas podrían haber ocurrido, y la historia juega limpio con el fatídico rol que el destino les marca. Podría uno debatir que nadie es realmente asesinado en esta película, y que cuando mueren, simplemente es como resultado de una mala decisión.